Psicología clínica

La imposibilidad de conseguir una gestación en una pareja en edad fértil y con relaciones sexuales normales es un problema que cada vez está más extendido entre la población. La falta de descendencia no sólo genera ansiedad, sino que afecta enormemente a las relaciones entre los cónyuges.

Sabemos que toda persona que se propone alcanzar un deseo y que tiene dificultades para conseguirlo pasa, antes o después, por momentos difíciles. Muchas parejas que acuden a nuestra clínica refieren a menudo desánimo, deseos de abandono, pesimismo, tristeza y nerviosismo, por llevar mucho tiempo en una situación de angustiosa incertidumbre que desconocen cuándo y cómo se resolverá. Es por ello que desde InVitam priorizamos el bienestar emocional de la pareja, ya que somos conscientes del enorme deseo que representa ser padres y el desgaste físico y psicológico que provoca la esterilidad y la infertilidad si no está bien gestionada.

La esterilidad afecta a una de cada diez parejas, pero como la mayoría de las personas consideran que es un tema de su esfera íntima, raramente se comenta. Po esta razón, cuando aparecen los problema reproductivos es normal sentirse desorientado y no saber qué camino debemos seguir. Cada persona afronta de manera diferente este hecho: si bien es habitual pasar por un estado de shock en el que la pareja se muestra incrédula ante el diagnóstico de dificultades reproductivas, en muchas ocasiones le sigue un periodo de negación en el que no se acepta lo que está ocurriendo, se duda de los diagnósticos médicos y se intenta conseguir segundas opiniones más favorables. Habitualmente aparecen sentimientos de culpa en un intento de determinar la causa de la propia esterilidad.

La sintomatología ansiosa está muy presente en estos casos, ya que la esterilidad es una situación nueva en la que el paciente no siempre tiene la solución a su alcance, muchas veces se acompaña de sentimientos depresivos, como la tristeza exacerbada que sentimos por la pérdida de la posibilidad de ser padres sin ayuda externa. Nuestros pacientes también nos hablan de sensación de desesperanza, rabia y soledad, que les sumergen en un torbellino de emociones negativas de las que, en ocasiones, es difícil escapar. Para que esto no se produzca, desde InVitam, además de una información amplia y clara, así como de unos medios técnicos y humanos extraordinarios, te ofrecemos la posibilidad de recibir apoyo psicológico para conseguir que este camino complejo se convierta en una oportunidad de crecimiento personal, de unión de la pareja y de preparación para la llegada de ese deseado hijo que está por venir.

Sexo y esterilidad

El inicio de un tratamiento de fertilidad sin duda va a afectar a nuestras relaciones sexuales. El sexo cambia de significado, dejando de ser un momento placentero para convertirse en un medio para conseguir un fin, recordándonos  nuestra dificultad para procrear tras cada relación sexual sin concepción. Por ello, en muchas ocasiones se evita mantener relaciones sexuales con penetración, o éstas se vuelven dolorosas, y desaparece el deseo sexual.

El servicio psicológico de InVitam te recomienda los siguientes consejos para que la esterilidad no afecte a tus relaciones sexuales:

  • Los días que te indiquen no tener relaciones coitales no significa que no puedas tener sexo. Explora y descubre nuevas formas de satisfacción sexual sin penetración.
  • Por el contrario, el día que te hayan preescrito tener relaciones sexuales con penetración crea un ambiente que propicie el encuentro amoroso. A pesar de estar pautado el día del encuentro, seguro que encontrarás la manera de sorprender a tu pareja, bien sea cambiando la hora o el lugar de mantener relaciones sexuales así como sirviéndote de determinados juguetes sexuales o practicando nuevas posturas o técnicas novedosas.
  • Utilice la fantasía para lograr el estado anímico adecuado para practicar relaciones sexuales. Recuerda que el hombre no se debe sentir como un “dispensador de esperma” ni la mujer como una portadora de óvulos.
  • No te culpabilice el día que, a pesar de estar pautada la penetración, no es posible realizarla, bien por circunstancias externas, bien por circunstancias físicas o emocionales. No pasa nada, no insistas en intentarlo.
  • Desarrolla tu intimidad de forma no sexual también, dedica tiempo a compartir con tu pareja a comentar sus temores y a escuchar y comprender los del otro.

Cuida tu aspecto físico, no olvides hacer sentir especial a tu pareja. Recuerda que es con tu pareja con quien deseas tener un hijo: no permitas que la búsqueda desesperada de un hijo destruya el motivo por el que quieres tenerlo.

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